Pérdida auditiva en el aula: 6 consejos para docentes

En la Enseñanza Básica es importante hablar sobre un problema que se está volviendo cada vez más frecuente en niños menores de 18 años: la pérdida auditiva. Tres de cada 1000 niños nacen con algún tipo de pérdida auditiva, y el 15 % de los niños desarrollan pérdida auditiva más adelante en la infancia. Es crucial tener esto en cuenta, ya que la pérdida de audición no tratada puede generar desafíos en el aula, especialmente cuando se trata de comunicación verbal. 

Los niños con pérdida auditiva a menudo requieren ciertas adaptaciones para ayudarlos a alcanzar su máximo potencial en el aula escolar. Todos tendrán una Adaptación de Acceso al Currículo y algunos otros además una Adaptación Curricular que es un ajuste legalmente vinculante que indica qué adaptaciones debe tener el alumno y los puntos de referencia que debe alcanzar con respecto a su referente curricular. Más allá de la AAC o la AC, hay otras cosas que los maestros y los padres pueden hacer para brindar el mejor entorno posible. A continuación, se incluyen algunos consejos útiles para los maestros que pueden fomentar una experiencia de clase más satisfactoria para los alumnos con pérdida auditiva.

 

 

 

1. Comprende la pérdida auditiva de tu alumno 

La forma en que nuestros oídos y nuestro cerebro funcionan para escuchar es un sistema complejo, y las personas con pérdida auditiva a menudo requieren algo más que un sonido amplificado. Cuanto más te eduques sobre la pérdida auditiva, mejor equipado estarás para comprender cómo escucha mejor tu alumno y qué necesita. Recuerda, cada alumno es diferente y su pérdida auditiva también lo será. Si bien es probable que no puedas obtener una comprensión completa de la pérdida auditiva específica de tu alumno, definitivamente vale la pena aprender más sobre ella. 

Si tu alumno usa audífonos o implantes cocleares , asegúrate de aprender más sobre ellos también. Puedes encontrar nuevas formas de utilizar esta tecnología en beneficio de tu alumno en el salón de clases.

 

2.Trata de organizar tu aula escolar de diferentes maneras

Romper con la configuración tradicional del aula puede cambiar la forma en que tu alumno con pérdida auditiva puede acceder a ti y a otros compañeros.

Si los pupitres se pueden reorganizar, hacer círculos o semicírculos suele ser útil, ya que los alumnos con pérdida auditiva podrán ver a todos sus compañeros. Algunos alumnos con discapacidad auditiva leen los labios, por lo que tener la mejor visibilidad les ayuda enormemente.

Muchos alumnos requieren asientos preferenciales, lo que significa que su asiento se coloca en un lugar que les ayudará a escuchar o aprender de manera más efectiva. Por ejemplo, si su alumno tiene un implante coclear en su oído izquierdo, probablemente preferirá sentarse en un escritorio donde su implante esté de frente a la mayoría del salón de clases.

Por lo general, es útil que el alumno se siente al frente (o en una de las primeras filas) para que pueda darse la vuelta y ver a los alumnos hablando, en lugar de tenerlos de espaldas. También puede pedirles a los alumnos que se pongan de pie si están a punto de decir algo, lo que indicará claramente dónde está el orador y hará que sea menos difícil para el alumno con discapacidad auditiva encontrar a la persona que habla.

 

3. Familiarízate con los diferentes tipos de adaptaciones

Saber cómo ejecutar mejor las adaptaciones de tu alumno es clave. Hay muchas adaptaciones diferentes que los alumnos con pérdida auditiva pueden necesitar, pero estas son algunas de las más comunes:

Micrófono remoto (SIPTS): Un MR es un dispositivo de escucha personal, que a menudo incluye un micrófono que se lleva alrededor del cuello. Este micrófono se conecta al implante coclear o audífono del alumno con discapacidad auditiva. Les permite escuchar su voz más fuerte y clara. Debido a que la mayoría de los sistemas MR se usan alrededor del cuello o se enganchan en la parte delantera de la camisa, asegúrese de dejar en casa cualquier joya que cuelgue y que esté suelta, ya que, si se usa, golpeará el micrófono. También absténgase de masticar chicle o comer mientras usa el sistema MR. Tu alumno podrá escuchar cada sonido cerca del micrófono y puede distraerlo.

Intérpretes de Lengua de Signos (ILSE): Los intérpretes se utilizan para aquellos alumnos que conocen La Lengua de Signos y necesitan que alguien interprete lo que se dice en salón de clases. El intérprete estará en tu salón de clases interpretando (no confundir con traducir) lo que se dice y transmitiéndolo al alumno. Mientras enseña como lo haría normalmente, el alumno seguirá al intérprete. Si bien algunos alumnos pueden necesitar que el intérprete les traduzca sus palabras (Dactilológico). Es importante asegurarse de que su alumno y el intérprete tengan una vista despejada el uno del otro.

 

4. Se consciente de ciertos hábitos u otros factores en el entorno

Muchas personas que nunca han experimentado una pérdida auditiva no reconocen los factores o hábitos ambientales que pueden hacer que las personas con pérdida auditiva pierdan sonidos importantes. Es especialmente importante tener esto en cuenta en el aula.

Por ejemplo, los alumnos con pérdida auditiva a veces leen los labios. Si estás de espaldas a ellos, es probable que se pierdan información. Esto significa que cuando estés haciendo cosas como escribir en una pizarra, abstente de hablar hasta que te dés la vuelta para mirar a los alumnos. Tanto el exceso de luz solar como la oscuridad pueden dificultar ver quién está hablando en la habitación. La luz del sol puede bloquear la vista de los alumnos con discapacidad auditiva de la boca de los demás, mientras que la oscuridad puede dificultarles ver quién está hablando.

Incluso cosas como la goma de mascar, las mentas o las pastillas para la garganta pueden dificultar la lectura de los labios y la comprensión. Puede que no te des cuenta, pero tener algo en la boca mientras hablas altera la forma en que formas tus palabras. Nuevamente, esto puede ser perjudicial si el alumno está usando un sistema MR.

También es importante estar al tanto de los ruidos en el salón de clases que afectan la capacidad del alumno para escuchar todo. Si hay un ventilador, una puerta u otra fuente de ruido, el alumno debe sentarse lejos de él y consultar con ellos para asegurarse de que no distraiga demasiado.

 

5.  Haz que todo sea lo más accesible posible

Las ayudas visuales a menudo son muy útiles para las personas con pérdida auditiva porque les brindan más contexto en caso de que se pierdan ciertos sonidos. Piensa en formas creativas de incorporarlas en tu plan de estudios. La creación de diagramas como folletos complementarios involucra otras partes del cerebro y ayuda a la memoria.

Los videos son útiles, pero si decides reproducir una película o un clip corto, asegúrate de encontrar uno con subtítulos. Si un video no tiene subtítulos, infórmale a tu alumno de antemano y encuentra una manera de ayudar, como mostrarle el video antes de la clase, o encontrar una transcripción en línea. También se recomienda no evaluar a los alumnos sobre la información presentada en las películas a menos que haya notas correspondientes o una transcripción.

Puede ser difícil para los alumnos con pérdida auditiva seguir la clase y tomar notas simultáneamente, especialmente si miran hacia arriba para leer los labios o ver a su intérprete. Si escribes notas a las que hace referencia mientras enseñas, proporcionarlas para el alumno con problemas de audición puede aumentar su capacidad para concentrarse en clase en lugar de luchar para mantenerse al día. Cuando sea posible, imprime copias impresas de los documentos. Si los documentos son digitales, como un sitio web, asegúrate de que sean compartidos y de fácil acceso.

A veces, tener un compañero que tome notas es efectivo porque el compañero puede registrar cosas que el alumno con pérdida auditiva puede estar pasando por alto. Hay blocs de papel de copia carbón que puede usar para tomar notas que tienen un precio muy razonable. Esto hace que nadie tenga que hacer copias después de la clase o se olvide de hacerlo. Con una copia al carbón, el alumno recibe la segunda copia inmediatamente después de que finaliza la clase.

Es importante consultar con el alumno con discapacidad auditiva con frecuencia para ver si las notas son efectivas y beneficiosas. Puede hacer que el tomador de notas le envíe la copia electrónica de las notas, o le puede dar una copia al carbón del papel para que lo revise antes de entregárselo al alumno con problemas de audición. Esta es una excelente manera de ver si el proceso de toma de notas va bien al principio y ayudar a evaluar cualquier problema de manera proactiva.

 

6.  Habla con tu alumno sobre su pérdida auditiva

Lo mejor que puedes hacer si tienes un alumno con pérdida auditiva es preguntarle qué le ayuda a aprender. ¡Después de todo, ellos saben mejor que nadie! Hacerles preguntas sobre lo que funciona mejor y comunicarse con ellos con frecuencia los ayudará a sentirse seguros y cómodos en el salón de clases.

Es importante tener en cuenta que cada alumno puede sentirse diferente acerca de hablar sobre su pérdida auditiva y adaptaciones frente a la clase. Algunos alumnos pueden estar dispuestos a contarles a sus compañeros cómo oyen, otros pueden querer ser más discretos. Por lo general, es una buena regla general mantener en privado las conversaciones sobre la pérdida auditiva o las adaptaciones, pero asegúrate de hablar con tu alumno al respecto.

Hay cosas sutiles que puedes hacer para ayudar a tus alumnos con pérdida auditiva a escuchar mejor sin llamarlos o interrumpir el flujo de la clase. Por ejemplo, si notas que otro alumno no está hablando con claridad, resume lo que dijo una vez que haya terminado de hablar. O si preparas folletos complementarios para tus alumnos con pérdida auditiva, intenta hacerlos para toda la clase. Pequeñas cosas como esa pueden ayudar a que tu alumno se sienta más cómodo.

Si tu alumno está ansioso por contarles a sus compañeros de clase sobre su pérdida auditiva, ayúdalos a hacerlo. En realidad, esto puede ser muy útil a largo plazo y puede hacer que las interacciones en el aula sean más efectivas. También es una gran oportunidad para educar a todos tus alumnos.

Por último, recuerda que tu alumno con pérdida auditiva está allí para aprender y socializar al igual que los demás niños de tu clase. Si bien es posible que escuchen y se comuniquen de manera un poco diferente, ¡puedes aprender mucho de ellos!

 

José Luis Verona Gómez

Maestro especialista en Audición y Lenguaje

Pedagogo especialista en Educación Especial