El rendimiento académico de los alumnos y alumnas con discapacidad auditiva, en un entorno educativo, viene dado por unas adecuadas condiciones acústicas de su ambiente formativo, es decir, conseguir el máximo confort auditivo, seguridad y adecuado estudio de las condiciones de adaptación del aula, en la que desempeñan su actividad instructiva. El control sobre estas variables en dicho ámbito eliminarán y evitarán de la mejor forma posible la presencia de variables contaminantes y condiciones discriminatorias.

Las medidas a aplicar pueden variar según las necesidades y grado de discapacidad de cada alumno/a hipoacúsico, aunque también pueden ser válidas y útiles para toda la comunidad educativa, puesto que las adaptaciones, tanto físico ambientales, como materiales y personales del entorno educativo, se realizarán a través del desarrollo de programas que involucran a toda la comunidad educativa, formando dichos programas parte del proyecto educativo de cada centro escolar.

En este apartado se presentarán todos los parámetros que son necesarios aplicar, para que las condiciones de un entorno educativo sean las más eficientes y capaces de proporcionar el mayor beneficio posible al alumnado con perdida auditiva, contribuyendo de manera inclusiva y eficaz a lo largo de todo su proceso de aprendizaje.

 

 

RECURSOS HUMANOS (tutor, maestros AL, especialista NEAE, ILSE, ELSE, Orientador,…), MATERIALES Y DIDÁCTICOS (sistemas de comunicación inalámbricos, bucles magnéticos, micrófonos y megafonía de calidad, subtitulación, pantallas y rótulos, señales luminosas,TICs, accesos a las diferentes dependencias,…)

 

       Los alumnos con hipoacusia o sordera van a precisar sobre todo que se facilite su acceso a los contenidos mediante todo tipo de recursos. No será necesario, en la mayoría de los casos, adaptar su nivel de dificultad de manera más o menos significativa o importante. Los recursos necesarios serán tanto espaciales y ambientales como humanos y materiales

  • Recursos espaciales y ambientales. Un ejemplo de estas tecnologías son los avisadores luminosos y/o vibrotáctiles.
  • Recursos humanosmaestros de apoyo, especialistas de Audición y Lenguaje, equipos específicos de atención a deficientes auditivos e intérpretes de lengua de signos y especialistas en lengua de signos.
  • Recursos materiales:
  • El audífono.  El implante coclear sólo se instala en los casos en los que la disfunción de las células ciliadas sea el origen de la sordera. Su eficacia es mayor en sorderas postlocutivas antes de los tres años y según el entrenamiento auditivo y la rehabilitación logopédica).
  • Los sistemas de frecuencia modulada, que recogen la señal sonora a través de un micrófono (por ejemplo, la voz del profesor) y la transmiten mediante ondas al audífono del alumno o alumna. Un sistema similar es el aro o bucle magnético,que convierte la fuente sonora en magnética.
  • Los equipos para el entrenamiento auditivo (SUVAG) que sirven para aprender a discriminar los sonidos y asociarlos con la lectura labiofacial.
  • Ayudas informáticas a la visualización de parámetros del habla. Se refieren a un conjunto de programas para la retroalimentación visual de la expresión oral relativos al modo de articulación, la entonación, la intensidad. 
  • Ayudas informáticas a la estimulación del desarrollo del lenguaje, como el programa LAO (Logopedia Asistida por OrdenadorPHONOS Iy el PHONOS II; el  Programa de Iniciación en la LecturaLabial o el programa EXLER, creado por la Escuela de Patología del Lenguaje del Hospital San Pablo de Barcelona.
  • Las Ayudas informáticas para la formación en sistemas de comunicación aumentativos y/o alternativos de aplicación en niños con deficiencias auditivas.

 

José Luis Verona Gómez

Maestro especialista en Audición y Lenguaje

Pedagogo especialista en Educación Especial

Bibliografía sobre Necesidades Acústicas de los niños con deficiencias auditivas en el ámbito escolar.

 

La mayor secuela de las pérdidas auditivas neurosensoriales es la dificultad en la comunicación, especialmente en ambientes ruidosos y/o reverberantes. El ruido excesivo en el aula y la reverberación pueden ser perjudiciales para todas las áreas académicas incluyendo la percepción del habla, el desarrollo del lenguaje oral, la lectoescritura, la conducta, la atención, la función psicosocial, la autoestima y la concentración.

 

(Crandell y cols., 2000).

 

Está reconocido que las condiciones acústicas del ambiente de aprendizaje son una variable fundamental en el logro psicoeducativo de los niños con pérdidas auditivas

 

(Crandell, 1993).

 

El desarrollo de las habilidades auditivas que se pretende fomentar depende de la calidad del estímulo. La detección es el nivel más bajo del desarrollo auditivo; se refiere a la conciencia de presencia o ausencia de sonido. La discriminación implica distinguir si dos sonidos son iguales o diferentes. El reconocimiento se refiere a la posibilidad de seleccionar un estímulo de una lista dada mientras que la identificación proporciona una infinita cantidad de alternativas. Finalmente, en el nivel más alto, se encuentra la comprensión. La comprensión es el objetivo de la educación escolar pero no se puede llegar a ella si los niveles inferiores que comienzan en la detección están comprometidos.

 

(Flexer, 2003).

 

La adecuada respuesta a las nee de los alumnos con deficiencia auditiva no termina con el equipamiento audioprotésico (audífonos y/o implante coclear) sino que debe contemplar la mejora de las condiciones acústicas para facilitar la recepción del mensaje oral.

 

(Silvestre y cols., 2002).

 

Los sistemas de FM deben considerarse un eslabón más en el proceso de optimización protésica.

A pesar de los avances continuos en las estrategias de procesamiento de la señal y la tecnología multimicrófonos, ni los audífonos ni los implantes pueden satisfacer todas las necesidades auditivas.

 

(May y cols., 1998; Kennedy, 2003).

 

Su mayor limitación se encuentra en la imposibilidad de enviar una señal clara y nítida del habla cuando existe ruido de fondo o cuando el usuario no está cerca del emisor. Cuando el ruido de fondo supera los 60 dB, el beneficio de las prótesis es nulo

 

(Anderson, 2003).

 

Las prótesis auditivas, sean audífonos o implantes cocleares, amplifican tanto la señal como el ruido de fondo. Cuando el profesor o compañero que emite el mensaje está a más de 2 metros la relación señal-ruido es de 0 dB.

 

El uso de la tecnología de FM en el ámbito educativo para los niños con pérdidas auditivas es ampliamente reconocido y aceptado en otros países de la Unión Europea y los Estados Unidos. Los sistemas de FM son un equipamiento estándar y el coste se financia, a través de las administraciones sanitaria y/o educativa, en el 100 % en países como Dinamarca, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido.

 

(Hostler, 2004; Falke, 2003).

 

     La utilización de los sistemas de FM está recomendada en diferentes situaciones donde las condiciones acústicas son adversas y existe un hablante primario, pudiendo éstas exceder el ámbito escolar. Este sistema puede ser una ayuda fundamental para el desarrollo del lenguaje desde edades muy tempranas. En los niños muy pequeños permite evitar el feedback que se produce cuando el niño se encuentra en brazos, asegurando la calidad de la señal sonora de manera constante. Asimismo cuando el niño comienza a desplazarse por sus propios medios es un recurso ideal para sobrellevar los problemas generados por la distancia y el ruido de fondo de los ambientes cada vez más amplios en los que se desenvuelve.

 

(M. Maggio De Maggi; J. C. Calvo Prieto, 2005).

Página personal de José Luis Verona Gómez 2020

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