Aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir los objetivos del habla en alumnado con pérdida auditiva.

Entendemos por habla la capacidad innata del ser humano para la emisión de sonidos en punto y modo de articulación que forman la palabra. Lo que técnicamente se viene a llamar la fonética y la fonología.

Múltiples son las preguntas que se debe hacer un maestro/a de Audición y Lenguaje al determinar las metas de articulación para su alumnado, tales como: ¿Qué sonidos les faltan al niño/a? de estos sonidos, ¿cuáles son apropiados para el desarrollo? ¿qué sonidos están afectando más su inteligibilidad? ¿Es estimulable por alguno de estos sonidos?, etc.

 

Sin embargo, cuando un maestro de Audición y Lenguaje comienza a trabajar con un alumno/a con pérdida auditiva, se deben considerar factores nuevos y diferentes. Además de seguir pensando en las consideraciones mencionadas anteriormente, los maestros de Audición y Lenguaje también deben tener en cuenta lo siguiente:

  1. Audición : A menudo, los errores del habla de un estudiante con problemas de audición son el resultado de la percepción, no de la producción, lo que significa que omite o produce sonidos de manera inexacta porque no los escucha en absoluto o no los escucha con claridad. Se debe, por tanto, verificar el perfil audiológico del alumno/a, a través de su audiograma clínico, es decir su audiometría tonal liminar y su logoaudiometría para observar su umbral auditivo y porcentaje de discriminación verbal, asegurándonos así de que los sonidos que se busca trabajar en el aula sean audibles para el estudiante cuando esté usando sus prótesis auditivas o ayudas técnicas. Además, debemos considerar consultar con el audiólogo del estudiante para asegurarnos de que sus dispositivos estén programados de manera óptima.
  2. Nivel de vocabulario: en este aspecto debemos garantizar que las palabras que contienen los sonidos objetivo del estudiante le sean familiares y significativas. Por ejemplo, para un estudiante en las etapas iniciales del uso del lenguaje, palabras como "dedo" y "dado" serían mejores opciones que "adivinar" y "dudar" cuando se trabaja por ejemplo en /d/. Elegiremos palabras que sean significativas, útiles y que puedan reforzarse a lo largo del día del estudiante, es importante, además, que estén vinculadas siempre que se pueda al currículo de la etapa educativa en la que se encuentra nuestro alumnado.
  3. Nivel de idioma: también es importante estar familiarizado con el nivel de idioma general del niño/a. ¿Se comunica utilizando principalmente palabras sueltas? ¿Frases de dos a tres palabras? ¿Oraciones simples? Saber cómo el estudiante está usando el lenguaje determinará el nivel en el que se espera que produzca el sonido deseado al escribir las metas de nuestro programa de intervención en Comunicación y Lenguaje (por ejemplo, "Yeray producirá /d/ en todas las posiciones de las palabras con un 80% de precisión" vs. “Yaiza producirá /d/ en todas las posiciones de las palabras dentro de oraciones simples con un 80% de precisión”).

Al tener en cuenta estos factores, los maestros de Audición y Lenguaje seremos eficaces y más competentes para determinar las metas de articulación que sean significativas y alcanzables para nuestro alumnado.

 

José Luis Verona Gómez

Maestro especialista en Audición y Lenguaje

Pedagogo especialista en Educación Especial

Página personal de José Luis Verona Gómez 2020

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